C a u s e W e T r a v e l

Viajeros comprometidos con el mundo

Unos días en la Fundación Vicente Ferrer

Pasamos cuatro días en la Fundación Vicente Ferrer, en Anantapur (India). Maravillados por la acogida y por el programa de visitas que nos tenían preparado, podemos dar fe de la increíble labor iniciada por Vicente y que sigue gracias a su esposa Ana, su hijo Moncho y todos los trabajadores de la fundación.  

Contactamos con la Fundación completando un formulario en su página web. En pocos días recibimos respuesta con los pasos a seguir. Básicamente tuvimos que rellenar y enviar un documento con nuestros datos personales indicando los días que queríamos realizar la visita (la estancia máxima en el campus es de 4 días y 3 noches y los costes de la misma corren a cargo de la Fundación).

anantapur

Localización de la ciudad de Anantapur en la India

Las oficinas de la fundación Vicente Ferrer se encuentran en la ciudad de Anantapur, en el estado de Andhra Pradesh. La fundación Vicente Ferrer es una ONG de desarrollo que actúa en las zonas más pobres de este estado y el de Telangana. Su objetivo es el de erradicar las desigualdades y generar conciencia mediante la solidaridad y el trabajo.

La historia de Vicente Ferrer (Barcelona, 1920 – Anantapur, 2009) es una historia de dedicación, lucha, esperanza y valor. En el año 1952 viajó a la India como misionero. Su gran labor durante más de diez años en el estado de Maharashtra generó recelo en algunos sectores dirigentes que pidieron su expulsión de la India en el 1968. Gracias a las protestas de un movimiento campesino unido a la presión de varios intelectuales y políticos, la justicia llegó y en 1969 Indira Gandhi volvió a permitir su entrada. Andhra Pradesh, uno de los estados más pobres de la India, lo acogió. Vicente y seis voluntarios más iniciaron un proyecto que hoy nadie puede poner en duda. Podéis leer más detalladamente la biografía de Vicente Ferrer en este link.

Nuestra aparición en la fundación fue un sábado de madrugada. Llegamos a Anantapur desde Mysore, después de un viaje en tren inolvidable. A las 3:30am un rickshaw nos dejaba en las oficinas de la fundación.

En la entrada del campus nos encontramos con un vigilante de seguridad que preguntó por nuestros nombres. Después de dar con ellos en un listado, hizo una llamada telefónica a Marta, responsable de visitantes, con la que hablamos por teléfono. Marta nos informó de la habitación que teníamos asignada para esa noche así como del horario del desayuno y visitas a los proyectos. Nos veríamos a la mañana siguiente. El vigilante nos acompañó al dormitorio 1.

El dormitorio 1 resultó ser una habitación enorme, con aproximadamente unas 30 camas. Escogimos las dos camas más cercanas a la puerta de entrada para hacer el menor ruido posible pues había gente durmiendo. Dejamos las mochilas y nos dirigimos a los baños, enormes también, con varias duchas y lavabos disponibles. Todo exageradamente limpio, ¡aquello no parecía India! Nos lavamos los dientes y a dormir, estábamos agotados. A la mañana siguiente, después de una ducha reconfortante nos acercamos a la cantina para desayunar. Allí nos encontramos con trabajadores, voluntarios y más visitantes. ¡Qué decir del desayuno! Era como estar en casa… ¡incluso teníamos pan con tomate! Y es que jamás nos hubiéramos imaginado que nos encontraríamos con todas aquellas comodidades.

A las 9:30 debíamos estar en la recepción para registrarnos y apuntarnos a las visitas de los proyectos. Nuestra llegada coincidió con la de 28 españoles, padrinos de niños, que habían ido a la India mediante un viaje organizado por Startour, agencia de viajes que tiene un acuerdo con la Fundación. Así que nos incorporamos al grupo sin problemas, desde nuestra llegada al país apenas habíamos coincidido con occidentales.

Nos subimos a los coches rumbo a las afueras de la ciudad. En cada coche nos acompañaban un chófer y una traductora, trabajadores de la Fundación. La mañana de aquel sábado visitamos los siguientes proyectos:

  • Programa nutricional
    Uno de los grandes problemas de la India es la malnutrición, que afecta aproximadamente a un 48% de los niños y niñas menores de cinco años.

    programa nutricional

    Niños beneficiarios del programa nutricional

    Es por ello que la Fundación Vicente Ferrer cuenta con un programa nutricional para niños de zonas rurales, del que se benefician también madres gestantes y lactantes, huérfanos, ancianos y enfermos crónicos. El programa consiste en proporcionar diariamente un suplemento alimenticio a base de huevos, una bebida de cereal y azúcar de caña, que les aporta proteínas, calcio y hierro.
    Aquella mañana visitamos una escuela de una pequeña aldea adherida a este programa, en la que nos estaban esperando decenas de niños. El programa se lleva a cabo en estas escuelas porque son el lugar de encuentro diario con los pequeños.

  • Programa «De mujer a mujer»
    De mujer a mujer

    Mujeres beneficiarias «De mujer a mujer»

    A continuación nos dirigimos a otra aldea en la que nos íbamos a reunir con mujeres que participan en el programa «De mujer a mujer». El encuentro se produjo también en una escuela de la Fundación.
    Escuchamos el testimonio de algunas de ellas de cómo la Fundación había cambiado sus vidas. La Fundación ofrece microcréditos, que son préstamos entre 3.000 y 10.000 rupias, para que las mujeres puedan comprar búfalas o crear su propio negocio. Estos microcréditos se van devolviendo poco a poco a medida que generan ingresos. Una fabulosa manera de fomentar la independencia y autosuficiencia de las mujeres de estas comunidades. Otro de los objetivos del proyecto es fomentar la solidaridad entre las mujeres, mediante los sanghams o grupos rurales de mujeres que se reúnen periódicamente para tratar sus problemas de una manera colectiva, discutir y ayudarse entre ellas.
    En el siguiente vídeo podéis encontrar más información del proyecto:

  • Personas con discapacidad
    Es fácil deducir que las personas con discapacidad lo tienen muy complicado en la India. De hecho en algunos casos se les discrimina y aparta socialmente. Desde 1987, la Fundación tiene para este colectivo un programa de integración que comprende escuelas especializadas donde principalmente se trabaja para mejorar su autonomía.
    Nosotros visitamos un orfanato de niños con discapacidad mental. La mayoría tenían familia pero éstas no eran capaces de darles la atención necesaria. Es por ello que muchos de los familiares realizan visitas periódicas al centro para visitar a los niños y también recibir el asesoramiento de los profesionales.

Después de la última visita, de las más duras de la mañana, regresamos al campus para comer y descansar. Sobre las cuatro aproximadamente volvimos a subirnos a los coches para seguir con los proyectos. Destino: el hospital de Bathalapalli.

  • Programa de Sanidad
    Nos acercamos al Hospital General de Bathalapalli, inaugurado en agosto de 2010, uno de los tres hospitales de la Fundación y centro de referencia en la región.Allí atendimos una charla dirigida por Sirappa, director de sanidad de la Fundación.

    estudiantes enfermeria

    Estudiantes de la escuela de enfermería

    El programa de sanidad comprende, además de hospitales, centros especializados, una red de salud comunitaria rural, proyectos de educación para el desarrollo en zonas rurales y programas de prevención. Los hospitales atienden a todo el mundo independientemente del nivel económico de las familias. La atención y medicamentos son gratuitos o parcialmente subvencionados dependiendo precisamente de los medios que tengan. Por ejemplo, los niños apadrinados y sus familias reciben atención y medicación gratuita.

  • Escuela de enfermería
    Visitamos la escuela de enfermería, construida en el 2004, que se encuentra muy próxima al hospital general. Aproximadamente 40 estudiantes, todas adolescentes, nos esperaban impacientemente. Aquel día iniciaban su semana de vacaciones y después de nuestra visita se iban con sus familias. Nos regalaron una bonita canción y luego nos acompañaron a visitar las diferentes salas del centro. Las estudiantes de esta escuela, de diferentes castas, son seleccionadas por el gobierno y becadas por la Fundación. El objetivo es que pasados los cuatro años de curso, las nuevas enfermeras cubran vacantes de los hospitales de la Fundación.
  • Orfanato de niños con VIH
    orfanato

    Las niñas del orfanato nos recibieron cantando

    La Fundación ha construido casas de la infancia para niños con VIH o sida. La mayoría de estos niños han perdido a sus padres a causa de la misma enfermedad. Por desgracia el resto de familiares y otros orfanatos no los acogen por temor al contagio, y es que el VIH es un estigma en la India.

    En las casas de la infancia los niños reciben, además de una alimentación específica para la enfermedad, tratamiento antirretroviral. Esta visita fue muy especial, y es que pasamos mucho tiempo con las niñas: acabamos cantando y bailando «La Macarena» con todas ellas!

tumba

Tumba de Vicente Ferrer

La última visita del día fue al lugar donde reposan los restos de Vicente Ferrer. Un precioso parque lleno de flores, árboles, columpios para niños y frases del propio Vicente escritas en grandes piedras.

La fecha de nacimiento de Vicente no es correcta, y es que él desconocía el día en que había nacido. Como su mujer Anna había nacido el 10 de abril, Vicente se decidió por el 9 de abril, porque claro, era más joven que Anna.

Aquella noche, ya en el campus, tuvimos la suerte de que Anna Ferrer nos diera una charla. La charla comenzó con un vídeo seguido de las preguntas que realizamos los que allí asistimos. Escuchar a Anna es una delicia. Sus palabras son tan sentidas que da la sensación de que es la primera vez que las explica. Siempre con el nombre de Vicente, Anna es claramente una mujer en la sombra.

El domingo, dentro del proyecto de vivienda digna, asistimos a una inauguración de casas. En la India, las personas que pertenecen a las castas más bajas de la sociedad suelen vivir en cabañas precarias. La Fundación trabaja para evitar estas desigualdades y para mejorar la calidad de vida de estas familias mediante la construcción de casas con el objetivo de que estas resistan las lluvias y las altas temperaturas.

Aquel día, después de casi cuatro horas de camino, llegamos al pueblo de Gulyam. La recepción fue increíble a la vez que inesperada: nos encontramos con una gran fiesta en la que nosotros éramos los protagonistas. Al bajar del coche se formó un pasillo y nos colocaron coronas de flores: estábamos rodeados de todo el pueblo. Después de inaugurar el busto de Vicente y una placa conmemorativa hicimos grupos de cuatro personas para así dividirnos las casas, un total de 62. La inauguración consistía en cortar la cinta, partir un coco, hacer una oración en honor a Vicente y dedicar unas palabras a las familias. Sinceramente fue un honor poder vivir ese momento tan especial con las familias, familias que pasaban a tener un techo seguro y una vida más digna.

Nombre de la mujer escrita en la entrada de la casa

Las casas de la fundación consisten básicamente en dos estancias, una para la cocina (comida y enseres) y otra multiusos, para hacer vida y dormir. En la entrada tienen un porche también protegido de la lluvia. No disponían de lavabos, ya que su construcción está subvencionada por el gobierno y que, según nos comentaron, se realizaría más adelante. El coste de las casas es de aproximadamente 2000 euros. En la construcción siempre interviene algún componente de la familia, para así hacerlas sentir suyas desde el principio. La propiedad siempre se pone a nombre de la mujer de la familia y todas ellas lo tienen indicado en la puerta. De esta manera si el marido abandona la mujer, ésta no se ve en la calle.

Aquí os dejamos con algunas fotos de ese fantástico día:

Nos encantó visitar la Fundación y conocer de cerca varios de sus proyectos. Realmente quedamos maravillados de todo lo que Vicente Ferrer consiguió partiendo casi de cero. Una labor que sigue gracias al buen trabajo de un gran equipo que tiene claro que es posible erradicar la pobreza en la India. Ahora lo podemos corroborar.

También quedamos muy sorprendidos de lo bien que cuidan a los visitantes. No se puede pedir más. Es por ello que agradecemos desde aquí la acogida y toda la atención recibida durante los días que permanecimos en la Fundación: recomendamos 100% una parada en Anantapur si estáis planificando visitar este país.

 

«Ninguna acción buena se pierde en este mundo. En algún lugar quedará para siempre.»

Vicente Ferrer

 

Más información en…

 

Libros recomendados:

 

 

Anantapurexperiencias solidariasIndiaONGVicente Ferrer

causewetravel • 16 agosto, 2016


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